Antes de sentarme frente a un paciente, pasé años frente a un curso. Esa experiencia me enseñó algo que pocos manuales explican bien.

Los problemas de un adolescente rara vez viven solo en la casa, o solo en el colegio — viven en el cruce de los dos mundos. Por eso mi trabajo terapéutico parte de entender ese cruce, no solo el síntoma.
Hoy acompaño procesos terapéuticos de adultos, parejas, adolescentes y familias, desde un enfoque [enfoque terapéutico — pendiente de definir], con un compromiso claro con la confidencialidad y el consentimiento informado en cada sesión.
Agendas una sesión de valoración, sin compromiso de continuar.
Conversamos para entender qué necesitas y cómo puedo ayudarte.
Definimos objetivos y frecuencia de sesiones, ajustados a ti.
Revisamos avances y ajustamos el proceso cuando hace falta.